jueves, 31 de octubre de 2013

NO ERAN LO QUE PARECÍAN

Nuevas investigaciones biográficas echan luces sobre aspectos desconocidos de algunos personajes históricos.

Existen personajes que trascienden en la historia a partir de una proeza o logro específico. De ahí, el mito empieza a alimentarse de la idealización, que se hace extensiva a todos los aspectos de la vida de la persona. En tal sentido, la labor historiográfica de algunos biógrafos ha sido clave para contextualizar mejor las cosas y descubrir, mediante el hurgamiento entre cartas, crónicas y otros testimonios registrados en la literatura de la época, aspectos sorprendentes de algunos nombres de peso en la historia.
Un reciente artículo publicado en el diario The Guardian de Inglaterra, por ejemplo, nos cuenta cómo la infancia de Bach, de acuerdo con el biógrafo Sir John Elliott Gardiner, estuvo marcada por el pandillaje, la violencia y una serie de conductas inapropiadas. Esta versión es diametralmente opuesta a la construida a partir de otras biografías del músico alemán, que le muestran como un ejemplo de rectitud moral. Gardiner, que logró encontrar los registros de notas y conducta de las escuelas en las que estudió Bach, encontró que se trataba de un muchacho vinculado a una serie de actos vandálicos. Su vida personal, además, estuvo marcada por la tragedia, desde la muerte de sus padres, hasta la de 12 de los 20 hijos que tuvo. La música tan bella que componía, al parecer, era una manera de exorcizar a esos demonios a través del arte.
Del mismo modo, Mahatma Gandhi, símbolo de la resistencia pacífica y las luchas por los derechos civiles, no fue precisamente el ejemplo de santidad con el que lo hemos asociado por décadas. Joseph Levyvelt escribió el 2011 un libro titulado ‘Una gran alma: Gandhi y su lucha con la India' en el que se revela que el líder político guardaba un profundo desprecio por las personas negras y los judíos. De hecho, sobre Gandhi existe también una crítica compartida por muchas personas en su natal India: que le quitó protagonismo a otros activistas que llevaban más tiempo que él oponiéndose a los abusos de la colonia inglesa en dicho país y al aborrecible sistema de castas que, dentro de la misma población india, establece jerarquías inalterables.
Otra figura histórica sobre la que se han descubierto nuevos aspectos de su vida personal es el conquistador Hernán Cortez. Al parecer, el español guardaba un profundo aprecio por la tierra a la que había llegado y tenía un proyecto de fundar una república integrada, en la que la cultura española y mexica pudiese coexistir de manera pacífica, respetando ritos paganos, pero aceptando también el cristianismo. En palabras de Christian Duverger, el historiador a cargo de la investigación, Cortez se enamoró de México y apostaba por un proyecto de nación mestiza que finalmente no se llevó a cabo de acuerdo a sus deseos. 
Fuente: perueduca.pe