martes, 24 de abril de 2012

Sepa cómo lidiar con los niños engreídos

 

Ceder ante las rabietas abre las puertas para la manipulación. Sea fuerte.

 ¿Alguna vez su hijo ha pataleado en el suelo para que le compren una golosina? ¿O, por el simple hecho de no darle la comida chatarra que viene con juguetito, se ha encerrado en su cuarto durante horas? Si esto es costumbre, hay que tomar cartas en el asunto. "Los padres son los responsables de que los hijos sean engreídos", asegura Rachael Silberman, psicóloga de la clínica Javier Prado.

La especialista considera que una de las causas tiene que ver con la culpa devenida en compensación. Es decir, muchos papás creen que, como no les dedican el tiempo suficiente, deben consentirlos en todo. "Sienten que así son responsables y que los hijos van a quererlos más. Otros, en cambio, complacen a sus hijos con tal de que los dejen tranquilos", agrega Silberman.

REGLAS CLARAS
Otro motivo radica en que el niño se siente olvidado y busca atención. Por ello, los padres deben brindar tiempo de calidad a sus hijos. Si son cinco minutos, pues, que sean los mejores cinco minutos del día o la semana, dedicados exclusivamente al niño y no al Blackberry o al partido de fútbol.

Asimismo, hay que establecer reglas que se enfoquen en que no se puede tener todo en la vida, que las cosas cuestan y hay que ganárselas. "Al reforzar estas actitudes se evita que los hijos sean egocéntricos, sobreprotegidos y engreídos", dice Silberman.